Zumo de naranja con vainilla. Un inconformismo constante. Pares o nones.
Una pizca de cabezonería. Demasiados kilómetros para tanta necesidad física, y un par de dioptrías inoportunas. Esa soy yo.
”Si quieres quedamos como amigos.” Eso dijo, como si en la amistad cupieran los besos que quiero darle. ¿Cómo explicarle que yo sólo soy amigo de quien no quiero follarme?