Zumo de naranja con vainilla. Un inconformismo constante. Pares o nones.
Una pizca de cabezonería. Demasiados kilómetros para tanta necesidad física, y un par de dioptrías inoportunas. Esa soy yo.
❝ Y lloré… lloré a mares, porque comprendí que con quererte como te quería no bastaba… no ahora, ni bastaría mañana, ni pasado, ni nunca… porque siempre llegábamos a lo mismo, porque nunca era suficiente. ❞